27 Jul ¿Está tu maquinaria preparada para soportar una ola de calor?
¿Está tu maquinaria preparada para soportar una ola de calor?
El verano no solo pone a prueba a quienes trabajan en la obra. También lo hace con la maquinaria.
Las altas temperaturas, las largas jornadas de trabajo y el polvo pueden hacer que los equipos trabajen en condiciones mucho más exigentes de lo habitual. Si la máquina no está preparada, es más probable que aparezcan averías, pérdidas de rendimiento o paradas que terminan afectando al ritmo de la obra.
La buena noticia es que muchas de estas situaciones se pueden evitar con unas revisiones básicas y un mantenimiento adecuado.
El calor también pasa factura a la maquinaria
Cuando las temperaturas se disparan, el motor y el sistema hidráulico trabajan a mayor esfuerzo. Si además la máquina lleva horas funcionando de forma continuada, cualquier pequeño problema puede hacerse mucho más evidente.
Un radiador sucio, un nivel bajo de refrigerante o un filtro en mal estado son detalles que, en invierno, pueden pasar desapercibidos, pero en pleno verano pueden acabar provocando una parada inesperada.
Aspectos que conviene revisar antes de empezar la jornada
No hace falta esperar a que aparezca una avería para comprobar que todo está en orden.
Antes de poner la máquina en funcionamiento, merece la pena revisar algunos puntos básicos:
- El nivel del líquido refrigerante.
- El estado de los filtros.
- El sistema de refrigeración y la limpieza del radiador.
- Los niveles de aceite e hidráulico.
- La presión y el estado de los neumáticos o las orugas, según el equipo.
Son comprobaciones sencillas que ayudan a detectar pequeños problemas antes de que se conviertan en algo más serio.
El polvo, otro enemigo del verano
En esta época del año las obras suelen ser más secas y el polvo está mucho más presente.
Con el paso de los días, ese polvo puede acumularse en radiadores, filtros y otras zonas de la máquina, dificultando la refrigeración y reduciendo su rendimiento.
Mantener estos elementos limpios es una tarea sencilla que puede marcar la diferencia durante los meses de más calor.
No solo importa la máquina, también cómo se utiliza
Hay hábitos que ayudan a cuidar el equipo cuando las temperaturas son especialmente altas.
Siempre que sea posible, es recomendable evitar esfuerzos innecesarios durante las horas de más calor, respetar los tiempos de descanso de la máquina y estar atento a cualquier aviso o cambio en su funcionamiento.
Una temperatura del motor más alta de lo habitual o una pérdida de potencia son señales que conviene revisar cuanto antes.
Prevenir siempre sale más rentable
Una avería nunca llega en un buen momento, pero en mitad de una obra puede suponer retrasos, costes añadidos y cambios en la planificación.
Por eso, dedicar un poco de tiempo al mantenimiento preventivo suele ser una de las decisiones más rentables. No solo ayuda a alargar la vida útil de la maquinaria, sino que también reduce el riesgo de paradas cuando más se necesita.
Un buen verano empieza con una máquina preparada
Las olas de calor forman parte de cada verano y la maquinaria tiene que estar preparada para seguir trabajando con seguridad y rendimiento.
En Vallesana sabemos que cada hora de trabajo cuenta. Por eso revisamos nuestros equipos para que lleguen a la obra en las mejores condiciones y asesoramos a cada cliente para que pueda trabajar con la tranquilidad de contar con una maquinaria preparada para responder incluso en los días de más calor.